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En la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte. (José Saramago. Premio Nobel de Literatura 1998)


lunes, 23 de agosto de 2010

Cínicos; solaparon a Maciel, y satanizan a los gay

A no pocos jerarcas de la Iglesia católica les queda, como anillo al dedo, el adjetivo de cínicos sin vergüenza. ¿Por qué? Porque si a esos jerarcas realmente les preocuparan los niños mexicanos, su salud y educación, nunca hubieran solapado por décadas al depredador sexual e infantil con sotana que fue el padre Marcial Maciel.... Continúa...

martes, 10 de agosto de 2010

Contra los creyentes

También acerca de la Ilustración dieciochesca, ese pronunciamiento cultural antisupersticioso por excelencia, se han fraguado supersticiones. Una de ellas asegura que los grandes ilustrados, cuyo epítome es Voltaire, persiguieron a los creyentes. No es cierto o, al menos, no lo es salvo que precisemos bien y de forma contraintuitiva los creyentes a quienes nos referimos. Porque en el sentido más acogedor del término, todos somos creyentes... en el siglo XVIII y hoy en día.... Continúa...

En la Corte las togas derrotan a las sotanas

Salvo un milagro —que no sería extraño en la Corte, donde parece que se han enfrentado togas contra sotanas—, la Suprema Corte dará un nuevo paso histórico —entre hoy y el jueves próximo—, en la garantía de libertades fundamentales. Y es que para el venidero fin de semana, la Corte no sólo habrá aprobado los matrimonios entre personas del mismo sexo, sino ratificado el espíritu del artículo 121 constitucional —al validar la vigencia de los matrimonios gay en todo el territorio nacional—; confirmará que cualquier ciudadano mexicano adulto, en plenitud de derechos, es libre de ejercer el derecho de adopción, independientemente a su preferencia sexual... Continúa...

lunes, 26 de julio de 2010

La trata es mayor en países más religiosos

Nan tenía quince años cuando una noche su padre la llamó y la presentó a un soldado que dijo necesitar jóvenes sanas y vírgenes para trabajar en el gobierno. Los padres recibieron el equivalente a 60 dólares estadounidenses y la promesa de que su hija volvería en un año preparada para trabajar. “Luego de caminar mucho me subieron a un viejo vehículo entre soldados, y cuando uno de ellos me tocó entre las piernas me oriné en la ropa. Se burlaron y me insultaron”.... Continúa...

jueves, 15 de julio de 2010

Vaticano 1, Legionarios 0

Roberto Blancarte
14-07-10

Si fuera un juego de futbol, después de haber estado cerrado, finalmente la Santa Sede le habría metido un gol a los Legionarios. Con el nombramiento del arzobispo Velasio de Paolis en tanto que delegado pontificio, el Vaticano se asegura de revisar a fondo lo que le parece más importante rescatar de los Legionarios de Cristo: su dinero. O más bien el dinero que graciosamente recolectó de las clases altas, aprovechándose de sus sentimientos de culpa y la necesidad de congraciarse con la sociedad y de paso con las divinidades. De Paolis fue el prefecto para los Asuntos Económicos de la Santa Sede, lo que garantiza que las diversas cuentas (o lo que hayan dejado a la vista) de la congregación religiosa serán revisadas a conciencia y puestas al servicio de la Iglesia católica, como siempre debió haber sido. Que los Legionarios hayan expresado su “viva gratitud”, “mucha alegría” y gran “expectativa” por dicho nombramiento, no es más que parte de la estudiada hipocresía a la que los miembros de esta congregación están acostumbrados o quizás una señal de que ellos mismos ya no saben qué hacer con sus finanzas, seguramente tan enredadas como su carisma y vocación religiosa.
La historia de la riqueza de la Iglesia en México es vieja, tanto como su presencia en estas tierras, donde mostró tempranamente mucha intolerancia y ambición. Las diversas fuentes de acumulación de esta riqueza fueron el diezmo obligatorio, los aranceles, la administración de capellanías y obras pías, las limosnas y en general las contribuciones de los feligreses. Todo estaba basado en el temor a la condena eterna y la supuesta existencia del purgatorio, hoy negada por el Vaticano, que empujaba a los fieles a dejar dinero para que se rezara por sus almas y pudieran abandonar ese lugar de transición y dirigirse al cielo.
Como narran los historiadores económicos de la Colonia (ver por ejemplo los libros de John Schwaller. Orígenes de la riqueza de la Iglesia en México: ingresos eclesiásticos y finanzas de la Iglesia 1523-1600 en el Fondo de Cultura Económica, 1990, y de Gisela von Wobeser El crédito eclesiástico en la Nueva España. México, del Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, 1994), las obras piadosas se realizaban mediante la donación de los llamados “bienes de fundación”, que podían ser fondos en dinero, bienes inmuebles, tierras o documentos de crédito, es decir todo cosas que tuvieran un valor económico y cuya finalidad era fundar o ayudar a mantener un convento, la edificación o reparación de parroquias y capillas o para ayudar a alguna institución de beneficencia, como hospitales, escuelas, colegios y casas de huérfanos, entre otros. Esto podía hacerse de varias formas, la más común era donar una cantidad de dinero en efectivo que conformaba un fondo que debía permanecer intacto, donde el monto solamente podía ser prestado a interés con el fin de obtener un beneficio que fuera utilizado para mantener en operación la misma. Otra forma fue por medio de la donación de un bien inmueble o tierras, ya que la persona o institución que quedaba como administrador de la misma podía arrendar la propiedad o venderla e invertir el efectivo, para utilizar el beneficio para el sostenimiento de la misma. Un método menos utilizado fue establecer un gravamen sobre alguna propiedad y que del interés generado se obtuviera el ingreso necesario el sostenimiento de la obra. También existían obras en las que los bienes donados no eran invertidos, sino que se utilizaban directamente para la construcción, reparación o equipamiento de algún edificio o en compra de objetos para el culto; sin embargo, no era muy común esta firma de donación. Las capellanías funcionaban de manera parecida. Se buscaba que la base económica que las sustentaba durara lo más posible para que pudieran desarrollar su finalidad de ofrecer misas por la salvación del alma de su fundador, o de quien se estableciera por el donante. La idea era que permanecieran en el tiempo lo más largo posible y algunos donativos eran tan cuantiosos y fueron tan bien administrados que en efecto duraron siglos. Los fondos servían para mantener al capellán que estaría encargado de ofrecer cierto número de misas en memoria de la persona que le fuera indicada, mediante los réditos de esa inversión.
Como se puede apreciar, lo único que hicieron Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo fue utilizar un sistema parecido basado en la necesidad de gracia divina y reconocimiento social para aprovecharse de los fieles y extraer la máxima cantidad de dinero posible. Algunos dirán que fue para beneficio y gloria de la Iglesia; otros advertirán que, por lo menos parte de ese dinero no fue precisamente para la institución y su misión evangelizadora, sino para el bienestar personal del fundador de los Legionarios, sus amantes, sus drogas y sus muchos vicios y crímenes. Y todo ello sin mayor supervisión de la Santa Sede, la cual estaba fuera de la jugada; no así algunos de sus miembros, que al parecer aprovechaban esta cómoda situación. El hecho es que esa etapa parece haber llegado a su fin. El Papa les acaba de poner un delegado, que parece más un auditor, especializado en cuentas pequeñas, cuentas grandes y quizás hasta cuentas ocultas.

Publicado en Milenio

lunes, 5 de julio de 2010

El factor Dios

...Dios no es más que un nombre, nada más que un nombre, el nombre que, por miedo a morir, le pusimos un día y que vendría a dificultar nuestro paso a una humanización real. A cambio nos prometía paraísos y nos amenazaba con infiernos, tan falsos los unos como los otros, insultos descarados a una inteligencia y a un sentido común que tanto trabajo nos costó conseguir. Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese, y yo respondo que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel... Continúa...

miércoles, 30 de junio de 2010

Ministros de culto y abuso sexual...

En México, la mayoría de las religiones y denominaciones no objetan hacer del conocimiento público el número de miembros con que cuentan. Algunas, de hecho, publican activamente cifras y datos –a menudo imprecisos y/o inflados– con motivos publicitarios. El acceso a la información financiera, sin embargo, no es tan fácilmente asequible para los investigadores de las religiones. En contraste, en otros países existen mecanismos voluntarios de transparencia que facilitan esta labor. Los recientes escándalos por paidofilia en los Estados Unidos repercutieron en México como consecuencia de la globalización de la comunicación. Al hacerlo, evidenciaron que el tema de la conducta sexual de los ministros ante sus feligreses es un tema mejor custodiado que el de las finanzas. Más aún, en el proceso de intentar recabar datos al respecto, son observables interesantes resistencias, esfuerzos para obstaculizar el acceso a dicha información, y estrategias para desautorizar y descalificar cualquier cifra que cuantifique el abuso sexual cometido por ministros. Además de los retos metodológicos que dicho escenario presenta para los investigadores, son interesantes los efectos de la supuesta ausencia de cifras en la discusión pública y en materia de derechos humanos, particularmente el derecho a la información de los feligreses. (Continua).

viernes, 18 de junio de 2010

La felicidad era una isla para Saramago

En las últimas semanas José Saramago hablaba apenas, pero reía, seguía riendo. Pilar del Río, su mujer, con la que convivió más de 20 años, le seguía preparando cenas y desayunos, y aunque ya parecía que la comida era de otro mundo o de otras necesidades, él estaba en todos los ritos que esta andaluza preparaba para que él siguiera anudado al hilo de la supervivencia.

Estaba y no estaba, pero reía. Hoy por la mañana amaneció mejor, como si resurgiera, y departió con Pilar, con el médico, como si se despidiera una a una de la vida y de las personas que le acompañaron hasta el final. A veces -ocurrió cuando estuvimos por última vez con ellos, hace una semana, en su casa de Tías, Lanzarote- escuchaba solo música; pero estos días Saramago escuchaba en silencio y entre risas los programas de humor de la televisión.

Tenía el semblante sereno, como si viniera de una larga lucha; pero ya los médicos habían abandonado la esperanza de lo que él mismo llamó su resurrección, ocurrida a finales de 2007, cuando la Fundación César Manrique organizó una exposición magna sobre su vida y sobre sus sueños. La construcción de los sueños.
Gravemente enfermo, Saramago parecía despedirse ya de la vida. Pero en la primavera siguiente volvió José a retomar unos bríos que no venían solo de la sangre renovada, sino de la dedicación eficaz de sus médicos y, sin duda, él lo dijo en este periódico, de la fuerza increíble de Pilar del Río. La fuerza con la que regresó a la vida le dio aún para dos libros más, El viaje del elefante y Caín, una especie de cuento largo que convirtió en leyenda y un diálogo raro sobre el extraño caso del hombre malo al que él quiso convertir en el bueno de la historia. En cierto modo, hasta en esa obra de la resurrección Saramago fue como era: paradójico, melancólico y sobrio, como un Quijote de Portugal que no se asombraba de nada porque ya vino del asombro...

lunes, 14 de junio de 2010

                                                                          BUS ATEO

Autobús publicitario de la campaña evangelista a su paso por el barrio de Aluche. GRACIELA DEL RIO/PÚBLICO

                                            
                                                                            BUS ATEO

EL GENIO DE DARWIN (Las claves del evolucionismo) ¡No te lo puedes perder!